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martes, 6 de enero de 2009

Tres de los cinco asesinados en Mirador Sur tenían plan para asesinar dos guardaespaldas de Juan Hubieres

Los cincos muertos asesinados por la Policía en un alegado intercambio de disparo, pero que no resultón ningún agente del orden herido.
Dos dirigentes de la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción (Fenatrano) estaban en la mira para ser asesinados por el grupo de cinco hombres que la noche del 30 de diciembre cayó abatido en un enfrentamiento a tiros con la Policía en las cercanías del parque Mirador Sur, de acuerdo con la investigación del caso.



Los dos dirigentes que presuntamente iban a ser asesinados en una emboscada cuando estuviesen en uno de los controles de ruta del sindicato de choferes no llegaron esa noche al lugar donde se les esperaba y por eso pudieron salvarse.
Los investigadores los identifican como Javier y El Lobo.
Esos dos dirigentes, señalados como allegados o “lugartenientes” del jefe de Fenatrano, Juan Hubieres, estaban siendo acusados de haber promovido la expulsión del gremio de los nombrados Bárbaro Monegro Rijo, de 45 años, y Nolis Alfredo Pérez Pérez (Alfredito), de 30 años, dos de las víctimas, quienes en señal de venganza se habían propuesto eliminarlos físicamente. Eso debió ocurrir a las 10:00 de la noche del 30 de diciembre pasado.
Bárbaro y Alfredito estaban acompañados de Carlos Manuel Leyba Hernández, un mecánico de 29 años; Gaudis Herrera Martínez (El Gallo), de 22 años, y Edanio Poche, de 20, y merodeaban un puesto de control al que debían ir los dos dirigentes a hacer un pago “de la flota”.
Una hora después, el grupo cayó en un tiroteo con patrullas policiales en unos matorrales próximos al Mirador Sur, después de que dos agentes policiales, en una motocicleta, se detuvieron al observar que en la avenida Paseo de la Salud estaba estacionado un carro de dos puertas.




Junto al carro estaba Bárbaro Rijo, quien había sido cancelado de la Cervecería Nacional Dominicana y, al parecer, estaba esperando un camión de esa empresa para simular un atraco. Este hombre ha sido identificado, según las investigaciones, como un presunto “fumador de drogas de Grandes Ligas”.
Se dijo que Bárbaro Rijo tenía estrecha relación con uno de los dos dirigentes a los cuales intentarían presuntamente matar esa noche y que hasta compartían comidas en la casa del primero.




Era de San Pedro de Macorís y había sido sacado del sindicato al parecer por su mala conducta. Para su sepelio se necesitaban RD$3,000 para pagar el carro fúnebre y, de acuerdo con las investigaciones, Hubieres se abstuvo de conseguir la ayuda alegando que no tenía un centavo. Los antiguos compañeros del sindicato tampoco pudieron reunir el dinero.
La Policía no se explica por qué Fenatrano asume que eran miembros suyos, si Rijo tiene historial de drogadicción y Alfredito era buscado por el robo de dos autobuses de la OMSA.
La Policía halló RD$50,000 en poder de uno de ellos. Cuando los dos agentes motorizados preguntaron a Bárbaro, que estaba solo junto al auto, que si necesitaba algún auxilio, éste les respondió que no, que estaba esperando a su esposa.




En ese momento, los cuatro hombres que estaban en los matorrales sobaron sus armas, entre ellas una escopeta, y el sonido del rastrillo hizo que los policías tomaran posiciones para prevenir un ataque. Entonces comenzó el tiroteo, al sentirse descubiertos por la patrulla, según revela la investigación.